sábado, 26 de julio de 2014

Riego por goteo: planta por planta


Es el sistema de riego localizado por excelencia y uno de los más eficaces en ahorro de agua.

También es uno de los más económicos y sencillos de instalar. Las posibilidades del riego por goteo son amplísimas: sirve para zonas de árboles y arbustos, parterres de flores, macetas en una terraza o las hortalizas de un huerto planta por planta.

El goteo aporta el agua en el punto exacto, lo que evita la proliferación de malas hierbas. Además al regar directamente en la tierra no se moja el follaje y se evita la aparición de enfermedades por hongos o que se quemen las hojas por el efecto lupa cuando el sol cae directamente sobre las gotas.

Cada gotero debe estar situado justo al pie de la planta que se quiere regar. Para hileras de plantas con necesidades similares resultan especialmente cómodos los tubos de goteo, las tuberías pueden ser para riego en superficie o enterrado. Los goteros son autolimpiables.

Consulta en nuestra sección de herramientas y riego, somos especialistas!!!!

viernes, 25 de julio de 2014

Las plantas de la terraza en vacaciones



Las plantas de la terraza y el patio que están al aire libre y viven en macetas y jardineras están mucho más expuestas a sufrir la falta de agua, ya que la capacidad de retención de estos recipientes es limitada. 

Un sistema de riego por goteo o microaspersión soluciona el problema, en el post de mañana te contamos qué es el riego por goteo.

También puedes instalar provisionalmente un depósito de agua con programador o recurrir  a las botellas con dispensadores que se clavan en el sustrato.

jueves, 24 de julio de 2014

Tus tiestos en tus días de vacaciones


Te vas de viaje y tus plantas se quedan sin tus cuidados directos en pleno verano. Te contamos cómo acondicionarlas para que soporten mejor tu ausencia:

- Colócalas en una zona luminosa y poco expuesta al calor
- Ponles cartelitos indicando sus necesidades de agua y frecuencia de riego, si alguien va a ocuparse de ellas
- También puedes recurrir al riego a mecha, conos de arcilla, geles de riego y tiestos de autorriego, incluso a depósitos de agua provistos de tubos y goteros

Como siempre los especialistas de tu garden center podrán aconsejarte

miércoles, 23 de julio de 2014

Judías verdes para jugar

¡Un tipi de judías verdes para jugar!

Didáctico, divertido y ¡alimenticio! Un tipi vegetal en el huerto de verano da mucho juego: construir la estructura, sembrar, ver cómo se enredan las plantas día a día en los palos hasta formar una cubierta de hojas verdes... ¡En pocas semanas la tienda lakota estará lista! Habiendo judías verdes, judías blancas, calabacines... ¿quién necesita una piel de bisonte?
Si los niños participan en la construcción del tipi —¡algo diferente, divertido, al aire libre!—, siembran las semillas y juegan a la sombra de las plantas... ¿no estarán luego más motivados para comerse esas judías verdes o esos calabacines a los que tanto se resisten? Sería una manera original de contar en el huerto o el jardín con un espacio de juegos distinto y, además, muy productivo, con hortalizas frescas en la mesa y niños contentos. ¡Algo que hará especial el verano!

Cuando el denso follaje de las judías hayan cubierto completamente todo el tipi, ¡ya está listo para jugar! Si extiendes en el suelo una manta y añades unos cuantos almohadones, mejor que mejor.
¿Qué hace falta para el tipi? Cosas muy sencillas: siete o nueve cañas de bambú de dos a 2,5 metros de alto (si algunas son más gruesas, mejor), cuerda, una pala, sustrato para huerto, corteza de pino, y semillas o planteles de hortalizas que necesiten enredarse —judías verdes, judías blancas, calabacines—, o de capuchinas anaranjadas (Tropaeolum o Nasturtium), campanillas azules(Ipomoea indica) o cualquier otra trepadora no demasiado vigorosa que aporte un toque de color. ¡Y manos a la obra! Se tarda aproximadamente una hora en construir el armazón y sembrar. Los niños serán los ayudantes perfectos.

Construir el tipi, paso a paso
Lo primero es buscar el espacio adecuado en el jardín o el huerto: las plantas necesitarán pleno sol para desarrollarse bien y producir. 

1. Traza y excava un surco en la tierra formando un círculo de un diámetro de 1,30 a 1,60 metros, tal como se ve en el dibujo de la columna de la derecha.
Rellena el surco con sustrato especial para huerto (búscalo en tu centro de jardinería). 

2. Corta en un ángulo de 45º uno de los extremos de los palos de bambú y entiérralos unos 25 centímetros cerca del borde exterior del surco. Deja un espacio mayor entre dos de ellos para la entrada del tipi.

3. Ata firmemente los extremos de los palos con cuerda, alambre o bandas de goma, tal como se ve en la imagen. Asegúrate de que la estructura queda muy bien anclada en el suelo y fuertemente sujeta, ya que los niños estarán entrando y saliendo todo el tiempo del tipi.

4. Entierra las semillas a la profundidad y distancia que indique el sobre; si usas planteles, nivela el terrón con el suelo. Planta al menos dos ejemplares por cada palo. Hazlo en la parte interior del tipi; así será más fácil escardar las malas hierbas más adelante. Si los intercalas con trepadoras de flor tendrás también color. 

5. Riega generosamente con regadera.

6. Cubre el suelo del tipi con paja o corteza de pino de granulometría no muy gruesa para que los niños cuenten con un suelo mullido. Al mismo tiempo prevendrás la aparición de malas hierbas y protegerás el sustrato de la pérdida de humedad. 

7. Las judías verdes tardan entre una y dos semanas en germinar. Si quieres ir más rápido compra planteles en tu centro de jardinería.
Debes cuidar que no las ataquen los caracoles y babosas, que mordisquean sus hojas. Cuando hayan alcanzado una cierta altura ayúdalas a enredarse en los palos mediante sujeciones; ellas continuarán luego por su cuenta.
Cuando las plantas alcancen la cima del tipi —en unas siete a ocho semanas— pinza los extremos. Mientras estas trepadoras crecen no descuides el riego: debes proporcionarles agua de forma regular, especialmente cuando empiecen a formarse las vainas, o frutos, si has plantado calabacines. Lo ideal es que uses regadera o riego por goteo. 

8. Cuando el denso follaje de estas plantas hayan cubierto completamente todo el tipi, ¡ya está listo para jugar! Si extiendes en el suelo una manta y añades unos cuantos almohadones, mejor que mejor, así el consejo lakota ¡podrá deliberar a gusto! Por cierto, también a los gatos les encanta este tipo de escondites (la corteza impedirá que escarben).

Cuándo cosechar
No dejes que las judías maduren demasiado: no solo granan y se vuelven fibrosas, sino que la planta deja de florecer y el proceso productivo se detiene. Así que cuando observes que tienen el tamaño adecuado para cosecharlas empieza a retirarlas cada pocos días para que las plantas continúen floreciendo y produciendo más vainas.

Más información:
• www.viewsfromthegarden.com (ver)
 Construir un tipi de judías verdes es fácil: se trata de aprovechar el carácter trepador de esta especie y guiar las plantas a lo largo de una estructura de obelisco. Copyright: www.viewsfromthegarden.com. Ilustraciones: María Eugenia Mas
Traza y excava un surco
Traza y excava un surco
Traza y excava un surco en la tierra formando un círculo de un diámetro de 1,30 a 1,60 metros, tal como se ve en el dibujo. Rellena el surco con sustrato especial para huerto (búscalo en tu centro de jardinería). 
Arma la estructura
Arma la estructura
Los extremos de los palos deben atarse firmemente con cuerda, alambre o bandas de goma, tal como se ve en la imagen. 
Entierra las semillas y riega
Entierra las semillas y riega
Entierra las semillas a la profundidad y distancia que indique el sobre. Hazlo en la parte interior del tipi; así será más fácil escardar las malas hierbas más adelante. A continuación, riega generosamente con regadera.
Ahora, ¡a esperar que crezcan las plantas!
Ahora, ¡a esperar que crezcan las plantas!
Cubre el suelo del tipi con paja o corteza de pino de granulometría no muy gruesa. Cuando el denso follaje de las judías hayan cubierto completamente todo el tipi, ¡ya está listo para jugar!

martes, 22 de julio de 2014

Flores todo el verano


Para que tus capuchinas, alegrías, petunias, calibrachoas, margaritas, begonias, gazanias, geranios y tantas otras plantas de flor sigan floreciendo copiosamente todo el verano:

- apórtales abono específico para plantas de flor
- elimina las flores marchitas
- riega de forma regular intentando no mojar las flores ni encharcar el sustrato

lunes, 21 de julio de 2014

Historia del pimiento



Colón carga en las bodegas algunos ajíes y los denomina pimientos por considerarlos una variedad de la pimienta. La planta seguro le reafirmó en su creencia de encontrarse en las islas especieras.

Los primeros catadores en la península: los Reyes Católicos, un historiador atestiguó como ese chili "quemó su lengua".

Su inmediato uso como condimento barato, independiente de turcos y genoveses, impulsó su cultivo y cruzamientos hasta llegar a las múltiples variedades actuales.

domingo, 20 de julio de 2014

Planta de la semana: el clavel



El clavel

Inspiró coplas, adorna ojales, tiñe de rojo la arena de las plazas y el escenario de los teatros, acompaña olés en los mejores tablaos. El clavel, una de las flores más populares del país, ofrece color y aroma en tiestos, jardines y jarrones.

Existen dos grandes grupos de claveles: los de jardín o arriates, que se pueden cultivar también en tiestos, y los de floración permanente, de invernadero.
Originaria de la cuenca mediterránea, donde creció silvestre durante siglos, esta herbácea llamada Dianthus caryophyllus ha sido sometida a profusas hibridaciones que han permitido el desarrollo de numerosas variedades —en tonos, tamaños y matices—, especialmente en flor cortada para arreglos en jarrones.

Sin embargo hay también variedades apropiadas para cultivar en casa. Los claveles de jardín o arriate constituyen un gran grupo, híbridos incluidos, de ejemplares que alcanzan entre 30 y 75 centímetros de altura, y cuyas flores, en un amplio abanico de colores, tienen por lo general un tamaño menor de 5 centímetros de diámetro.

El segundo gran grupo de claveles es el de floración permanente, típicos de invernadero. Sus tallos son más largos —pueden alcanzar el metro de longitud—, más fuertes y producen flores más grandes, de un solo color —rojo, blanco, amarillo y de diversos tonos rosados— o bicolores. Probablemente se hayan obtenido mediante cruzamientos entre claveles de jardín y la variedad oriunda de China Dianthus sinensis. Sin embargo hay también claveles miniatura y spray —con muchas flores pequeñas en el mismo tallo— de floración permanente.

Cultivar claveles en el jardín
• Como buen hijo del sur de Europa, el clavel necesita sol,temperaturas templadas (22º a 24º durante el día, y de 10º a 12º durante la noche), buen drenaje y un suelo poroso o ligero.
• Prefiere un riego constante y un sustrato levemente alcalino(pH entre 6,5 y 7,5). La adición de humus es buena para los híbridos.
 Se abona una vez por semana en primavera y verano,época de la floración, y una vez al mes el resto del año.
 • Un secreto para que los tallos de los claveles se ramifiquen y las flores sean más abundantes es el pinzamiento. Se practican dos: el primero, por encima del cuarto, quinto o sexto nudo; el segundo, entre un mes y mes y medio después, sobre el tercer nudo, en las ramificaciones surgidas del primero.
• Las plagas más comunes de los claveles son la araña roja, el pulgón, los trips y algunos minadores, que hay que controlar.

Multiplica tus claveles
El clavel se reproduce por medio de semillas, división de mata y esquejes. La plantación de las semillas se lleva a cabo desde finales del invierno hasta comienzos del verano. La germinación tarda entre una y tres semanas, y hay que garantizar unos 15º de temperatura y tierra húmeda (no mojada); se recomienda cubrir el semillero con una bolsa de polietileno hasta que broten las plantitas. Unos 10 ó 15 días antes de trasplantarlas en el jardín, deben trasladarse a unos pequeños tiestos y sacarlas a la intemperie para que se aclimaten. Para que tenga éxito, la plantación por esquejes requiere cierta pericia: deben cortarse tallos de unos 10 centímetros, procedentes de plantas adultas, y llevarlos a un invernadero, donde habrán de cumplirse determinadas condiciones de humedad ambiente, suelo y temperatura. Lo más sencillo es comprar la planta ya crecida en el centro de jardinería.